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Cada vez más problemas cardiacos se resuelven sin necesidad de cirugías a corazón abierto

Intervenciones menos invasivas impactan positivamente en la recuperación y calidad de vida de los pacientes.

Por Revista ES

Creado para observar los vasos sanguíneos, que no son visibles mediante la radiología convencional, el angiógrafo se ha convertido con los años en una solución a problemas cardiovasculares que antes requerían de una cirugía a corazón abierto.

Para Mauricio Obón, director de Cardiología de Hospital Metropolitano, uno de los avances más significativos que se están resolviendo con esta herramienta, son los infartos al corazón: la primera causa de muerte en el mundo.

“La patología de infarto es la causa de muerte más frecuente en el mundo y con el angiógrafo podemos entrar a través de los brazos y las piernas y curar estas diferentes patologías. Lo que antes se resolvía con una cirugía de corazón abierto, ahora se puede resolver con un procedimiento mínimamente invasivo y usualmente sin dolor”, comentó Obón.

Otra situación que se está tratando cada vez más por medio de esta máquina, en lugar de una cirugía a corazón abierto, son las patologías estructurales cardiacas, problemas en las estructuras del corazón.

Por ejemplo, hace unos años para cambiar la válvula aórtica, el proceso de intervención al paciente era, además de dramático, mucho más riesgoso. Conllevaba fracturar costillas, abrir el esternón, parar el corazón, vaciar la sangre, para cambiar la válvula en un proceso que tardaba de cuatro o cinco horas.

“Esto era un campo hasta hace 10 años, exclusivo de la cirugía de corazón abierto y es probablemente el campo de la cirugía cardiaca donde más hemos ganado terreno, ya que el angiógrafo nos da la capacidad de hacer cambios de válvulas, entrando por la pierna, con el paciente sedado y en unos 60 a 90 minutos, impactando de forma muy positiva en la recuperación y calidad de vida de los pacientes”, comentó el médico.

Al alcance

Con la reciente adquisición de un angiógrafo, el Centro de Excelencia Cardiovascular de Hospital Metropolitano, ubicado en la sede de Lindora, se convierte en un servicio completo y resolutivo de problemas cardiovasculares que, acompañado del TAC, la resonancia magnética y otras herramientas, complementan una atención de calidad internacional.

El objetivo de este servicio es mejorar la calidad de vida de muchos pacientes con una nueva estrategia que consiste en abordar de manera integral los factores de riesgos cardiovasculares, a través de un nuevo modelo de servicios que incluye la prevención de dichos factores, diagnósticos y tratamiento especializado para la atención de estas enfermedades.

Además, con el propósito de tener la mejor medicina al alcance de los costarricenses, los procedimientos con el angiógrafo pueden financiarse a cuotas mensuales con Montecrédito.

Impacto

De acuerdo con los datos de OPS/OMS, las enfermedades no transmisibles (ENT) matan a 41 millones de personas cada año, lo que equivale al 71% de las muertes que ocurren en el mundo. De esta cantidad, la principal causa son las enfermedades cardiovasculares, que provocan cerca de 17.9 millones de fallecimientos por año. Más de tres cuartas partes de las muertes relacionadas con cardiopatías y accidentes cerebrovasculares ocurren en países de ingresos medianos y bajos.

“En nuestra región, 5.5 millones de muertes al año son causadas por las enfermedades no transmisibles, en las cuales predominan las cardiovasculares y el mismo fenómeno ocurre en Costa Rica, donde vemos una tendencia creciente en la mortalidad causada por enfermedades crónicas”, indicó la OPS/OMS en 2021.

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