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Comer insectos para mejorar su rendimiento

Es desagradable la sola idea de pensar en alimentarse con insectos, ahora es que está de moda tenerlos como dieta para irse a hacer ejercicio, pero lo cierto es que la alta cantidad de proteínas es inigualable

Por BBC Mundo

La regla número uno para mantener un cuerpo saludable es mantenerse hidratado y alimentarse bien. Sin embargo, ¿se atrevería a lograrlo con una dieta de abejas, orugas, grillos, chapulines y otros insectos?

«Es desagradable la sola idea de pensar en alimentarse con insectos, ahora es que está de moda tenerlos como dieta para irse a hacer ejercicio» explica Martina González, quien corre medias maratones como aficionada. Pero, al parecer, no se trata de una mera moda o una tendencia en el mundo del fitness: la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación (FAO, por sus siglas en inglés) recomendó hace una década comenzar a incluir insectos en nuestra dieta diaria.

«Insectos comestibles como los grillos y abejas contienen proteínas de alta calidad, vitaminas y aminoácidos para los humanos», explica la FAO en su página web.

Es la «proteína de alta calidad» lo que llamó la atención de los aficionados a la actividad física. Los deportistas necesitan dos cosas fundamentales para el buen funcionamiento del cuerpo durante la actividad: un buen aporte de energía y buenos músculos.

Para lo primero, los hidratos de carbono, simples o complejos, como las pastas, arroz y papas. Para lo segundo, las proteínas. Y si son de «alta calidad» mucho mejor.

«Desafortunadamente es inevitable: si quieres tener músculos poderosos el mejor camino es comer insectos», resumió el fisicoculturista y entrenador personal Adam Sinicki.

«Cuando estás aumentando tu masa muscular y lo quieres hacer de forma sana, necesitas reparar el daño que le haces a algunas fibras musculares. Por eso es bueno ingerir una porción extra de proteína que te la pueden dar los insectos», agregó.

Las proporciones

Unas de las razones por las que la FAO recomienda alimentarse con insectos, además de por su contenido nutricional, es porque son una excelente opción para ayudar al medio ambiente.

«Por ejemplo, los grillos necesitan seis veces menos alimentos que el ganado, cuatro veces menos que el cordero para producir la misma cantidad de proteína (al ser ingeridos por los humanos)», explicó. Y esa sería otra de las razones por las que hay deportistas que están optando por alimentarse con los bichos que deambulan por jardines, selvas y otros hábitat.

«Muchos deportistas quieren reducir su huella de carbono a la hora de alimentarse para su actividad física y comer insectos es una excelente manera de hacerlo», señala Charlotte L. R. Payne, especialista en Zootecnia de la Universidad de Cambridge, en Reino Unido.

Payne se ha dedicado en los últimos años a elaborar listas de valores nutricionales de los insectos y su comparación con alimentos ricos en proteínas como las carnes de vaca, cordero, cerdo y pollo.

¿Cuál es el animal estrella en proteínas, según su listado?

«Las abejas. Unos 500 gramos de abejas contienen un mayor valor nutricional que la misma cantidad de carne vacuna», anotó Payne. Sin embargo, las abejas han sufrido una reducción de su población global, por lo que el beneficio ambiental puede ser puesto en duda. Así, los expertos consideran otras opciones como los grillos, orugas y gusanos de distintos grupos.

«Se estima que unas 2.000 millones de personas en el mundo consumen insectos y se están desarrollando sistemas sostenibles para su producción, que son menos abrasivos que la ganadería», dijo Payne.

En países como México y en el este de Asia, el consumo de insectos es algo común y se ha establecido como un elemento habitual dentro de la dieta que corresponde a sus culturas.

Los riesgos

¿Qué beneficios traen los insectos para el cuerpo, entonces?

El principal: se consumen más proteínas y menos calorías. «Por ejemplo, 100 gramos de grillos no contienen tantas proteínas como otros insectos, pero sólo representan 121 calorías, que se queman más fácil que las 288 de un pedazo de carne», explicó Sinicki.

Y eso tiene que ver con la manera en que viven: mientras que las vacas, los corderos y los cerdos necesitan sangre para calentar el cuerpo (son endotérmicos) y eso genera calorías, en los insectos ocurre lo contrario, son exotérmicos y obtienen su energía del entorno que los rodea.

Aunque la nueva sugerencia alimentaria entraña algunos riesgos para los deportistas.

Uno de los principales problemas es que muchos de los insectos se alimentan de plantas que han sido contaminadas con insecticidas, lo que puede ser perjudicial para el desarrollo de los músculos.

Otro es el precario estado de los criaderos de insectos para el consumo humano, dada la falta de regulación en muchas partes del mundo.

«Hay que buscar formas novedosas de lograr un desarrollo sostenible -le dijo a la revista Time el profesor de la Universidad de California Mark Lundy-, para que en el futuro los insectos no desaparezcan ante la demanda de los millones de personas y el afán de los deportistas».

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