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Costarricenses consumen menos licor

Costa Rica es el segundo país de la región con un menor consumo per cápita de alcohol.

Por Revista ES

Los cambios en los patrones de consumo de alcohol de los costarricenses han permitido que la ingesta de bebidas alcohólicas sea de una manera moderada, según el último estudio sobre patrones de consumo de alcohol realizado por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO).

Según el estudio, las personas consumen algún tipo de bebida alcohólica por varias razones, asociadas a un tema de menor riesgo, como celebración de un momento especial, porque les gusta el sabor, por degustar un producto, o simplemente para refrescarse y no solo por diversión como lo expresaban en investigaciones anteriores.

Además, indica que Costa Rica, cuya prevalencia de consumo de alcohol es del 49% (personas que en el último año ingirieron al menos una bebida alcohólica), es el segundo país de la región tanto en menor prevalencia como en menor consumo per cápita de alcohol con 3 litros per cápita. Mientras que un europeo toma 10.9 litros, un estadunidense 9,4 y un canadiense 10,2, el promedio latinoamericano según la segunda ronda es de 5,7 litros per cápita, siendo los países que más consumen en la región: Brasil 7.8L, República Dominicana 8L, Panamá 8,7L, Venezuela 8,9L y México 9.5L.

El estudio demuestra un patrón de consumo de 1,7 días, en ese sentido, es decir, el consumo no se concentra en un único día, reduciendo la cantidad de tragos por ocasión y por semana, considerablemente. Migrando a un patrón más balanceado como es el caso de muchos países europeos.

“El estudio tuvo como objetivo identificar los principales patrones de bebidas alcohólicas para así comprender y visualizar las principales oportunidades que se pueden aprovechar para un consumo moderado de alcohol en el país”, comentó Jorge Mora, investigador de FLACSO.

Campañas surten efecto

Esta disminución en el consumo de alcohol podría estarse dando a la educación que están recibiendo las personas adultas sobre los efectos de un consumo moderado de alcohol versus un consumo nocivo de alcohol, lo que ha permitido una reducción en la ingesta de tragos por ocasión por semana.

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