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Cuando el ejercicio no basta

No siempre el empeño de entrenar y sacrificarse físicamente le ayudará a bajar de peso al ritmo que usted desea. Hay que complementar con otras actividades.

Por Erick Reyes

Cuando hay motivación para ejercitarse, se debe aprovechar para alcanzar los objetivos. ¿Pero qué pasa cuando el ejercicio que practica no le basta para bajar de peso? “Diferentes razones pueden llevar a una persona a un estancamiento en su reducción de peso. La preocupación suele ser más normal de lo que usted cree”, dice Yamil Brenes, asesor internacional en deporte.

“Mucha gente dice que el ejercicio les origina más hambre y por eso empiezan a comer más y pronto vendrá la desmotivación de no ver mejorías en la báscula a pesar de su esfuerzo en la práctica del deporte”, asegura el experto.

El ejercicio no se mide por distancia o velocidad, sino por esfuerzo fisiológico. Por eso es que muchas personas que corren, nadan o practican ciclismo sienten que no bajan de peso. El problema es que lo hacen a un ritmo que no es el ideal para la pérdida de peso. Aquí es donde entran en juego las famosas cinco o siete zonas de esfuerzo para el entrenamiento deportivo, afirma Yamil.

Errores más frecuentes

  1. Relacionar el trabajo aeróbico con la pérdida de peso. No necesariamente es así.
  2. No dosificar el esfuerzo físico.
  3. No diferenciar las zonas de entrenamiento donde más se consumen carbohidratos y proteínas.
  4. Creer que las zonas bajas de entrenamiento pueden quemar grasas y calorías a la vez. Son dos conceptos diferentes.
  5. No realizarse nunca un chequeo médico ni un test de esfuerzo para identificar sus zonas de entrenamiento.

Equilibrio perfecto

Hacer ejercicio en la zona que mejor resultados otorgue y no en la que a usted le guste es la clave para mejorar en lo deportivo y ver cambios en el peso corporal más rápidamente. Expertos recomiendan un test de seis días consecutivos de entrenamientos progresivos y prolongados para determinar la famosa zona de entrenamiento en la que usted debería mantenerse entrenando.

Las pesas vs. el peso

El trabajo de tonificación muscular es muy importante en la pérdida de peso. “La grasa visceral no se elimina con el entrenamiento aeróbico, mientras que las pesas sí lograrán que se reduzca ese tipo de grasa, se construya más músculo y que se encargue de quemar grasa permanentemente”, comenta Yamil Brenes.

Las intensidades deportivas

  1. Intensidad muy ligera: 50%-60%, útil para el calentamiento y la recuperación.
  2. Intensidad ligera: 60%-70%, recomendable para personas que se inician en el deporte. También se usa en los inicios de temporada de deportistas.
  3. Intensidad moderada: 70%-80%, hay un objetivo de mejora en el rendimiento y se trabaja la eficiencia del corazón. Recomendado para entrenamientos preparatorios a pruebas de media-larga duración.
  4. Intensidad dura: 80%-90%, el objetivo es ganar rendimiento y trabajar a alta intensidad a lo largo del tiempo. Este es un intervalo más para entrenamiento específico y anaeróbico que persigue rendimiento en el deporte.
  5. Intensidad máxima: 90%-100%, es el máximo esfuerzo que pueden tolerar nuestros órganos y músculos. Se trata de un entrenamiento anaeróbico que solo se puede aplicar en breves períodos (menos de 5 minutos).

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