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Cuide sus oídos mientras se ejercita

Deportes de agua y de altura requieren un mayor cuidado de sus oídos. Así que tome nota de la forma más conveniente para cuidarlos.

Por Kattia Chaves

A la hora de practicar deporte se consideran varios aspectos como el horario, la resistencia que usted tendrá, así como la vestimenta que le gustaría lucir. Sin embargo, elementos de vital importancia como por ejemplo el cuidado de los oídos no siempre se contemplan dentro de las medidas básicas para su bienestar y comodidad.

Los deportes acuáticos con mayor posibilidad le exponen a infecciones óticas (oído), ya que el agua de las piscinas puede contener bacterias que producen dolorosas molestias.

Los síntomas de la otitis de nadador incluyen:

  • Dolor o comezón en la parte externa del oído. A menudo el dolor puede ser peor al masticar.
  • Sensación de oído obstruido o tapado en el oído afectado.
  • Líquido que drena del oído afectado.
  • Disminución en la audición.

¿Cómo deben cuidar los oídos algunos deportistas?

  • Natación: Es importante la protección del agua con tapones de silicón, ya que en las piscinas tienden a formarse bacterias que generan infecciones en el conducto auditivo externo.
  • Buceo: “Para evitar lesiones durante el buceo en los oídos es vital no hacer ninguna inmersión si se está resfriado, ya que se puede bloquear la trompa de Eustaquio, generando dolor o incluso una perforación timpánica. De igual forma, durante la inmersión debemos detenernos o incluso volver a subir si se presenta un dolor en el oído que no cede. No puede bucear ninguna persona que tenga una perforación timpánica u otitis media crónica o si se padece de vértigo. Contrario a la natación, en el buceo está prohibido el uso de tapones de silicón, porque generan una presión negativa que podría perforar la membrana timpánica”, explica Gisela Rodríguez, otorrinolaringóloga especialista en vértigo de Torre Médica Momentum.
  • Deportes de altura: Requieren una mayor adaptación del organismo a nuevas características climáticas conforme se da el ascenso, por lo que los oídos en muchas ocasiones sufren un taponamiento. La trompa de Eustaquio dentro del oído es la encargada de compensar las variaciones de presión dentro del oído medio ante cambios de altura, como subir una montaña, volar en avión, pasar por un túnel o bucear.
  • Atletismo y ciclismo: Es común que al practicar estos deportes muchos lo hagan mientras llevan audífonos para escuchar música. Si el volumen es alto y constante, puede generar un trauma crónico en el oído interno o la pérdida de audición a lo largo de los años. Adicionalmente, escuchar a un volumen alto puede ser un elemento distractor para escuchar carros u otras alertas de peligro en la calle.

Evite la otitis de nadador

La mejor manera de prevenir la otitis de nadador es mantener en buen funcionamiento las defensas naturales del conducto auditivo contra las infecciones. Siga estas tres recomendaciones:

  1. Nunca coloque nada en el conducto auditivo: aplicadores de algodón, el dedo, clips, líquidos ni aerosoles.
  2. No toque el cerumen. Si usted piensa que el cerumen afecta su audición, consulte a su médico para asegurarse de que no exista otra causa.
  3. Mantenga los oídos lo más secos posible. Utilice una toalla para secar bien los oídos después de nadar o ducharse. Ayude a que el agua salga de los oídos inclinando su cabeza para cada lado y tirando del lóbulo de la oreja en direcciones distintas.
Fuente: Academia Estadounidense de Médicos de Familia (AAFP en inglés)

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