Revista Ejercicio & Salud, es una publicación de Summa Media Group
¿Qué hacer si nos lesionamos en la montaña?

Por Dr. Ricardo Castro Domínguez

Una carrera de montaña, a campo traviesa, es muy diferente a las carreras de los domingos por la calle. El terreno sobre el que se corre no es plano, es irregular y puede estar lleno de obstáculos naturales como piedras, palos, huecos, raíces de árboles. Puede ser muy suave y resbaloso con abundantes subidas y bajadas pronunciadas. La posibilidad de accidentarse es mucho mayor.

En carreras organizadas se supone que cada cierta distancia se organiza un puesto de asistencia, que debería contar con un buen botiquín de primeros auxilios. En este tipo de eventos se corre en grupo y si alguno se accidenta se da aviso al puesto y la ayuda viene de inmediato.

La situación es diferente en los entrenamientos, cuando la gente corre sola y no hay puestos de asistencia.

Las lesiones más frecuentes y que pueden ocurrir en este tipo de carreras se relacionan con apoyar mal el pie, sufrir un esguince del tobillo, una torsión de la rodilla o una caída.

Una caída puede ocasionar la fractura de algún hueso. Cuando esta se localiza en un miembro superior, el atleta puede salir caminando al sitio de asistencia más próximo. Si la fractura se localiza en un miembro inferior, va a tener que esperar a que alguien lo traslade.

¿Qué hacer si nos lesionamos?

Esguince del tobillo o de la rodilla

Aunque el dolor permita caminar, no se debe hacer, a menos que se encuentre solo y no vaya a tener asistencia. El apoyo sobre el miembro que sufrió un esguince de tobillo o una lesión de ligamentos de rodilla, agravará la lesión y la curación se prolongará por varias semanas más.

Si no tiene opción y debe salir caminando, debe improvisar un bastón, tomarlo del  lado contrario a la lesión, tratando de cargar todo el peso del cuerpo sobre el bastón y no sobre la pierna afectada.

En el puesto de asistencia se le quita el zapato y la media, se le aplica hielo, un vendaje elástico y se pone la pierna en elevación. Para enviarlo al hospital se le debe colocar un inmovilizador.

Un golpe en la cabeza

No tiene gran problema si no hay pérdida de conocimiento. Si hay mareo, náuseas o vómitos o dolor de cabeza, no siga corriendo, camine al puesto de asistencia más próximo.

Si hubo pérdida de conciencia requiere hospitalización por 24 horas y exámenes complementarios, como un TAC del cerebro para descartar un hematoma intracraneano.

Fractura de costillas

Se produce al golpear en la caída la parrilla costal con un objeto duro como una piedra. Provoca mucho dolor y es imposible respirar profundo. El dolor limita movimientos como agacharse y hacer fuerza con los brazos. Se puede salir caminando sin problema. En el puesto se le puede colocar un vendaje de tórax y dar analgésicos. Después de 4 a 6 semanas el dolor desaparece.

Fractura de cadera

Una fractura de la cadera es una lesión muy grave, muy dolorosa e incapacitante. Se debe esperar a que lo saquen en una camilla y lo lleven al hospital para cirugía.

Fractura en miembro inferior

Cualquier fractura es muy dolorosa y no permite caminar. Debe esperar la ayuda. La fractura debe ser inmovilizada para poder trasladarse al hospital.

Fracturas de miembro superior

Este tipo de fractura permite salir caminando. Se puede improvisar un cabestrillo con alguna pieza de ropa y al llegar al sitio de asistencia se debe inmovilizar.

Fractura expuesta

Es una fractura con herida en las partes blandas y exposición del hueso. Debe lavarse cuanto antes con agua y cubrir la herida con algo limpio hasta recibir el tratamiento adecuado.

Heridas cortantes

Lavar la herida con agua y cubrirla con alguna pieza de ropa limpia. Para parar el sangrado se debe hacer presión fuerte en el sitio de la herida y nunca tratar de hacer un torniquete más arriba porque eso aumentará el sangrado.

¿Qué se puede hacer para prevenir accidentes?

 

 

 

 

 

 

 

Para correr a campo traviesa se necesita entrenar. No es lo mismo que correr en la calle. Por lo irregular del terreno la persona requiere mayor control de su balance y estabilidad. Esto requiere un mayor gasto de energía.

El entrenamiento en condiciones semejantes fortalece los grupos musculares que garantizan la estabilidad y es una manera de protegerse contra las lesiones.

El entrenamiento para correr en montaña requiere trabajar mucho más la parte anaeróbica, haciendo intervalos y cuestas. La fatiga predispone a lesiones.

Debe incluirse en el programa de entrenamiento una rutina de pesas, con el fin de fortalecer los músculos de las piernas, y se debe trabajar en mantener una flexoelasticidad normal, estirando los músculos que se encuentren acortados.

Se debe usar calzado adecuado, muy diferente al de correr en la calle donde el impacto es vertical. En terrenos suaves e irregulares se generan fuerzas hacia los lados que desarmarían un tenis normal. El zapato de correr en montaña debe ser liviano pero fuerte y estable. Algunos modelos tienen clavos en la suela para mejor agarre y tracción.

Se debe mantener una buena hidratación y estar preparado para cambios extremos de temperatura y lluvia.

Nadie debe correr solo y el último del grupo debe ser un atleta bien entrenado que vaya cerrando, capaz de asistir a los corredores de paso más lento.

Cada puesto de asistencia debe contar con un botiquín que incluya bolsas de suero salino, apósitos estériles, vendas elásticas e inmovilizadores de muñeca, tobillo y rodilla.

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